Molino Cañuelas se presentó en concurso preventivo de acreedores

La empresa informó a través de un comunicado que “pese a los esfuerzos realizados en estos últimos años de negociaciones, las acciones judiciales promovidas por una minoría de entidades financieras forzaron a la Empresa a solicitar, conjuntamente con la firma Compañía Argentina de Granos S.A. (CAGSA), la apertura de su Concurso Preventivo de Acreedores”.

Es la dueña del bizcochito de grasa más famoso, pero no sólo eso. Molino Cañuelas, que acaba de presentarse en concurso de acreedores para enfrentar una deuda de unos 1.400 millones de dólares a la que no puede hacer frente “pese a los esfuerzos realizados en estos últimos años de negociaciones”. según destacó hoy en un comunicado.

Los bizcochos de grasa 9 de Oro, en todas sus variantes, y la harina Pureza son las principales marcas de este gigante alimenticio que cuenta con 21 plantas en todo el país y operaciones en Brasil, Bolivia, Chile y Uruguay.

“Pese a los esfuerzos realizados en estos últimos años de negociaciones, las acciones judiciales promovidas por una minoría de entidades financieras forzaron a la Empresa a solicitar, conjuntamente con la firma Compañía Argentina de Granos S.A. (CAGSA), la apertura de su Concurso Preventivo de Acreedores”, apuntaron en un documento desde la compañía.

Además, desde Molinos Cañuelas apuntaron que “con esta medida busca proteger sus activos, los puestos de trabajo directos e indirectos de la Empresa y los intereses de los propios acreedores, manteniendo su estructura productiva y asegurando su continuidad operativa en todas sus plantas y establecimientos industriales y comerciales”.

Allí, señalaron que “las sucesivas crisis económicas vividas por nuestro país, donde solo durante el 2018 el peso se desplomó más del 50% contra el dólar, obligaron a la Empresa a postergar el pago de ciertos compromisos e iniciar un proceso privado de re-perfilamiento del total de su deuda financiera”.

En este sentido, desde la empresa explicaron que “con ese objeto se conformó un Comité de Acreedores integrado por los principales acreedores financieros de ambas compañías, con el que en marzo de 2019 había alcanzado un principio de acuerdo. Sin embargo, la nueva turbulencia financiera registrada en el país en el mes de agosto de ese año, y la abrupta devaluación de la moneda local, sumado a la crisis mundial por el COVID en 2020 y las dificultades propias que esto generó en la Argentina provocaron un nuevo e inevitable cambio de escenario para todos los participantes de la restructuración, e incluso hizo que algunos bancos decidieran suspender su participación en dicho Comité, alejando la posibilidad de obtener un acuerdo definitivo”.

En tanto, desde Molinos Cañuelas hicieron hincapié en que “se continuó trabajando durante todo el 2020 y parte del corriente año, en pos de lograr ese acuerdo consensuado, que, lamentablemente quedó frustrado por el efecto de medidas judiciales individuales. Por tal motivo y con el fin de asegurar la continuidad de sus actividades productivas propias de una industria esencial, proteger a sus más de 3000 trabajadores, sus activos y los intereses de los propios acreedores, Molino Cañuelas, en conjunto con CAGSA, debió presentarse en concurso preventivo de acreedores”.

Cabe señalar que la empresa opera 15 plantas industriales en 6 provincias y es el principal productor de harina de la Argentina y otros bienes de primera necesidad y líder en exportación de harina de Latinoamérica, comercializando sus productos a más de 60 países en todo el mundo.

Desde Molino Cañuelas aclararon que están operando con normalidad en todas sus plantas y continuará haciéndolo durante este proceso, incluso siguiendo con su plan de lanzamientos de nuevos productos, al mismo tiempo que sigue siendo optimista y espera llegar a una negociación definitiva en el corto plazo.