Oficial: Leo Messi no continuará en el FC Barcelona

La noticia sacude al mundo deportivo.

Las negociaciones, que parecían resueltas hace unos días, han llegado a un punto de no retorno que parece imposible de resolver. El argentino está, ahora mismo, más lejos de renovar por el Barcelona que nunca y Joan Laporta conoce y asume esta situación. También los capitanes del club son conscientes de ya que la situación ha llegado a un punto en el que parece inviable una vuelta atrás.

s una realidad que ya conocen varios estamentos del club y están explorando la forma de comunicar el resultado de estas conversaciones. Tras las últimas reuniones entre el club y representantes del jugador en las que se han expuesto los últimos avances de la operación, los desacuerdos a la hora de configurar una plantilla competitiva han salido a relucir y los acontecimientos se han precipitado. Messi quería unos refuerzos que no podían llegar. 

Otro de los factores clave en el desencuentro ha sido la petición de Messi de fichar a su compatriota Cristian Romero, del Atalanta, que no ha podido satisfacer el club.

En cuanto esta decisión se concrete de forma oficial, el panorama del Barcelona cambia radicalmente. Las urgencias para liberar masa salarial son otras (si es que existen) y la planificación del verano y de la próxima temporada pasa a ser casi un juego de niños, comparado con lo que iba a ser cuadrar el salario de Messi junto con el de una plantilla competitiva. La actuación del CEO del Barcelona, Ferrán Reverter, ha resultado decisiva en toda la operación aunque, ahora, por delante la complicada misión de explicar este movimiento a la masa social del club, que entiende mucho más de goles que de cuentas y balances financieros.

Renovar a Messi exigía un esfuerzo que obligaba al club a debilitar la plantilla y rebajar la competitividad. Además, si cedían a las presiones y rechazaban el acuerdo de La Liga con el fondo Cvc, su situación se iba a volver mucho más complicada todavía. Parecía una misión tan imposible… que en este punto están. El terremoto acaba de empezar y las fichas se van a empezar a mover a toda prisa.