Pelea para el infarto y escándalo: Nace una leyenda Brian Castaño

Primero lo primero: volvió el boxeo. Por primera vez en mucho tiempo se pudo ver dentro de un cuadrilátero lo que se esperaba, un auténtico combate donde los dos decidieron ir al frente desde el minuto inicial hasta el campanazo definitivo. Brian Castaño y Jermell Charlo dieron un espectáculo asombroso en el AT&T Center de San Antonio que tantas veces vio brillar a Manu Ginóbili. Sin embargo, el fallo final de los jurados terminó aguando lo que iba a ser la noche dorada del argentino.

El nacido en La Matanza fue claro dominador durante al menos ocho de los doce asaltos que tuvo el combate. Todo parecía indicar que era cuestión de tiempo para que anunciaran su victoria por los altoparlantes, pero no fue así… Primero se escuchó que la decisión había sido dividida, y luego llegó lo peor. 114-113 para Brian fue la primera tarjeta y la segunda, del juez Nelson Vásquez, provocó la sorpresa de todos los presentes cuando se escuchó 117-111 para Charlo. Nadie lo podía creer. ¿La última? 114-114, determinando así el empate por decisión dividida.

El árbitro señalando el empate entre Castaño y Charlo.

El abucheo fue total. A pesar de que el estadounidense había sido amplio dominador en los tres rounds finales, no había forma de que los puntos le alcanzaran para ni siquiera arañar un empate, más aún sin haber tirado contra la lona ni una vez a Castaño. Con este resultado, los cuatro cinturones que estaban en juego volvieron a sus dueños de origen y todo quedó en la nada. Charlo seguirá siendo monarca superwelter de la AMB, CMB y FIB, mientras que el argentino continuará como rey de la misma división pero en la OMB.

“La pelea la gané yo, quiero la revancha”, sentenció Brian apenas consumado el encuentro, mientras el público lo ovacionaba por su entrega sobre el cuadrilátero. “Me ha pegado alguna que otra mano que sentí pero eso no quita que haya ganado la pelea”, continuó, dejando en claro que a pesar de que la pasó muy mal en el cierre, antes había controlado sin problemas a su contrincante. “La pelea la venía ganando limpiamente. Me conectó algunas manos en el noveno y décimo, estuve sentido todo el round pero supe llevarla. Peleas son peleas. Es un gran boxeador y pega fuerte”, cerró.

Charlo conectó fuerte a Castaño durante los tres rounds finales.

En cuanto al combate en sí hay que dejar en claro que Brian Castaño tuvo una de las mejores presentaciones de su carrera deportiva. En todo momento se mantuvo en su estrategia de buscar en la corta distancia a Charlo y jamás le permitió hacer su juego. El buen uso del jab y sobre todo la potencia en sus combinaciones comenzaron a hacer crecer al Boxi, que en el final de un opaco tercer round tuvo su mejor momento cuando se despertó y con dos bombazos certeros puso a temblar contra las cuerdas al estadounidense. La campana lo salvó.

Castaño fue claro dominador durante la mayoría de la pelea.

Brian venía sólido, sin abandonar su libreto, hasta finalizado el noveno. “Está muerto, no puede más”, le cantaron en su esquina, subestimando el poder real de Charlo, quien salió a matar o morir en el décimo y por primera vez empezó a conectar practicamente todo lo que tiraba. El argentino tambaleó, no se podía afianzar en la lona y sus piernas ya no evidenciaban firmeza. Aguantó como pudo pero ni el descanso entre rounds logró devolverle la frescura. Los últimos seis minutos fueron puro dominio de su rival. Después, llegó lo que ya hablamos y ahora sólo resta esperar a ver si realmente es posible organizar una revancha entre estos dos. El público, sin dudas, ahora muere por volver a verlos. 

Gentileza OLÉ