Post Covid-19: La miocarditis en deportistas que puede frenar la actividad por meses

Varios futbolistas fueron diagnosticados de este cuadro tras atravesar la enfermedad de coronavirus. El último caso confirmado es el de Leonardo Ponzio, emblema de River. ¿Por qué hay que prestarle mayor atención a la miocarditis en los deportistas de alto rendimiento?

Están aumentando los casos de miocarditis post coronavirus en los jugadores de fútbol argentino. El primer caso había sido el de Edwin Cardona, hoy titular sin problemas en la Selección de Colombia y en Boca. Ahora, se suma el caso de Leonardo Ponzio, emblema de River. Previamente, el chileno Paulo Díaz también sufrió de esta condición y se perdió las fechas de Eliminatorias y la propia Copa América.

Pero, ¿qué es la miocarditis, cómo se produce, dónde afecta y porqué hay que prestarle atención especial a los atletas de alto rendimiento?.

Una miocarditis es la inflamación del músculo cardíaco (miocardio) y puede afectar el sistema eléctrico del corazón, lo que reduce la capacidad de bombear y producir ritmos cardíacos rápidos o anormales (arritmias).

Por lo general, la miocarditis se produce a raíz de una infección viral, como el caso del coronavirus o el influenza (virus de la gripe); pero puede ser consecuencia de una reacción a un medicamento o parte de una afección inflamatoria más general. Los signos y síntomas comprenden dolor en el pecho, fatiga, dificultad para respirar y arritmias.

La miocarditis grave debilita el corazón, de modo que el resto del cuerpo no recibe suficiente sangre. Se pueden formar coágulos en el corazón que podrían provocar un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco.

A pesar de la poca evidencia, algunas investigaciones sostienen que, del total de deportistas infectados por covid-19, ya sean pacientes asintomáticos o con leves manifestaciones, sólo en un porcentaje menor al 15% se vieron cuadros desarrollados de miocarditis. En algunas situaciones, incluso, se confirmó que se trataba de una leve inflamación denominada “edema”.

Si se cumplen los controles médicos, el futbolista debe tener un importante proceso de recuperación de entre tres y seis meses, acompañado de diversas pruebas rutinarias y con la imposibilidad de realizar actividades deportivas de mediano y alto rendimiento deportivo. No es menor aclarar que existieron algunos casos de muerte súbita en varios deportistas que no tuvieron los controles adecuados o que no eran conscientes de su cuadro de salud.

En el caso de una miocarditis se puede salir a caminar o hacer actividades de baja intensidad, pero no puede correr ni hacer actividades que tengan actividad de moderada para arriba. Si efectivamente es una miocarditis, no debería poder realizar actividad física de alta competencia por varios meses.

La miocarditis clásica tiene un proceso de inflamación que con el tiempo se va resolviendo, y puede suceder que la misma desaparezca y no deje secuelas. Pero también puede dejando secuelas, como focos de fibrosis o pedazos de tejidos miocardios que dejan de estar vivos y forman cicatrices. Eso se ve con el tiempo y diferentes estudios. Si el paciente evoluciona bien, hablamos de miocarditis no por covid-19, sino por otros virus. El deportista recién va a estar en condiciones no antes de los cuatro o seis meses, donde nos aseguramos de que no tiene chances de evolucionar hacia una enfermedad más grave, como la dilatación del corazón o casos de arritmia.

Todavía es prematuro poder dar diagnósticos acertados sobre la incidencia del coronavirus sobre cuadros miocardios, pero la comunidad científica está detectando una cierta conexión entre el virus y la miocarditis. También puede ser que muchos futbolistas terminan descubriendo que tenían un problema preexistente y que se terminó manifestando físicamente con mayor lentitud.