El G7 alcanzó “un acuerdo histórico” para aplicar un impuesto global a grandes empresas

La tasa mínima global será del 15%, a aplicar país por país. Ahora las medidas tendrán que encontrar un respaldo más amplio en una reunión del G20 que se celebrará el mes que viene en Venecia.

Los funcionarios de la cartera contable llegaron a un acuerdo “sobre el principio de una tasa mínima global del 15% para la tributación de las grandes empresas, a aplicar país por país”, indicó el Tesoro británico con un mensaje en Twitter y habló de “un endurecimiento de la presión fiscal” que hará que las multinacionales Big Tech paguen “su parte justa”.

Según el Tesoro, “las empresas mundiales más grandes, con márgenes de beneficio de al menos el 10%, verán el 20% de todos los beneficios por encima de este umbral reasignados y gravados en los países donde realizan ventas”.

Ahora las medidas tendrán que encontrar primero un respaldo más amplio en una reunión del G20 -que incluye varias economías emergentes- que se celebrará el mes que viene en Venecia. “Es complicado y este es un primer paso”, dijo Sunak, el ministro de Hacienda británico.

Es justamente el descomunal gasto público con el que los países han tenido que responder al embate de la pandemia lo que aceleró los debates que se frenaron durante años.

La decisión va en línea con la necesidad de un sistema fiscal justo y eficaz en la era de la economía digital.

Los ministros de Economía del G-7 avanzaron y plasmaron un preacuerdo histórico en torno a un impuesto mínimo de sociedades que frene las prácticas de dumping fiscal que llevan a cabo, sobre todo, las grandes empresas tecnológicas.

Con las medidas necesarias de distanciamiento, los ministros han comenzado a preparar la decisión definitiva que deberán adoptar los jefes de Estado y de Gobierno del G-7 en la cumbre que se celebrará el próximo 11 de junio en la región costera británica de Cornualles.

“El dumping fiscal no puede ser una opción en Europa ni en ningún país del mundo. Esta práctica solo llevaría a una caída aún mayor de la recaudación del impuesto sobre sociedades, más desigualdad y la imposibilidad de financiar los servicios públicos básicos”, afirmó un texto con la firma del italiano Daniele Franco, la española Nadia Calviño, el francés Bruno Le Maire y el alemán Olaf Scholz.

La secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, calificó el acuerdo como un “compromiso sin precedentes”.

“Este impuesto mínimo mundial acabará con la espiral descendente de la fiscalidad de las empresas, y aportará justicia a la clase media y a los trabajadores en Estados Unidos y en todo el mundo”, dijo Yellen en su comunicado.