Sabrina Critzmann:”Estamos empezando a volver conciencia que los actos fisiológicos de la vida no son actos médicos”

Impulsada por la Asociación Francesa por el Parto Respetado y apoyada por UNICEF, OMS y otros, con el fin de visibilizar los modos de atender los partos en el mundo y de promover el cumplimiento de los derechos de las personas gestantes y recién nacidas, del 17 al 23 de mayo se conmemora la semana del parto respetado.


Es en este marco que Inforosario realiza una entrevista a Sabrina Critzmann (MN 148279) Médica pediatra, directora de Jacarandá Salud, Centro de acompañamiento profesional para la infancia, la adolescencia y la familia.


IF: ¿Cuáles son las preguntas más recurrentes sobre el parto
respetado?¿Cuáles son las confusiones más comunes en los pacientes?


-Hay una creencia acerca de que “parto respetado” es un nacimiento en el domicilio, o un parto sin anestesia. Esto no es así, porque depende de las personas, las familias, su historia y sus deseos.
Hablar de nacimiento respetado es reconocerle a las familias y a los bebés el protagonismo sobre el momento único del nacimiento. Dentro de los profesionales de salud se suele decir que “hacemos” partos o cesáreas y esto no es correcto. Las personas que están poniendo el cuerpo y el alma son la mamá y el/los bebés, nosotros solo acompañamos.
Un nacimiento respetado implica información clara para la familia para poder tomar sus decisiones, respeto a los tiempos fisiológicos del nacimiento, elegir con quien estar acompañada si se lo desea y que el bebé no sea separado de su mamá a menos que haya una condición de salud extrema que así lo requiera. Y si este es el caso, jerarquizar la importancia del rol de la familia en la recuperación de ese bebé.

IF: – ¿Considera que tiene un mayor auge esta temática en los últimos tiempos?


-Sí, porque estamos empezando a volver conciencia que los actos fisiológicos de la vida no son actos médicos. La Medicina debe acompañar y ofrecer su ciencia para prevenir, e intervenir cuando exista alguna complicación, pero el resto del tiempo, la observación y la escucha deben primar.


IF: – ¿Cuánto interfiere psicológica y físicamente en la mamá como en el bebé la elección por un parto respetado?


-El nacimiento es un momento pleno de emociones muy diversas. La incertidumbre, la felicidad, el dolor, la adrenalina, el temor a lo desconocido. El nacimiento respetado permite los tiempos fisiológicos, permite la explosión de oxitocina que inunda al recién nacido y a su familia. La oxitocina es una hormona que tiene que ver con el parto, el
enamoramiento, la lactancia, el placer, el cuidado. El cerebro de los cuidadores primarios, sobre todo de la madre (aunque también se ha estudiado en cerebros de padres) cambia parte de su estructura y funcionamiento para proteger a la cría, poniéndose en el rol de cuidador, activando el proceso de exterogestación.
Las intervenciones innecesarias y, lamentablemente, la violencia que se vive a través de la hegemonía médica en los nacimientos alteran este proceso, llevando muchas veces a dificultades en el establecimiento de la lactancia e inclusive en la construcción de vínculos. Esto no es generalizable: todos somos seres humanos distintos con diferentes historias, deseos y expectativas, pero se ha estudiado el claro impacto
negativo de las intervenciones innecesarias durante el nacimiento y de la violencia obstétrica.

IF: – ¿Hasta qué punto un paciente puede exigir que su parto sea en estas
condiciones? ¿De qué depende?


-El respeto debería ser inherente a los actos humanos. De hecho es triste tener que hablar de nacimientos respetados, porque deja en evidencia que hay nacimientos no respetados. Siempre se debe acompañar, informar y sostener a la familia. Una cesárea de urgencia por compromiso de la salud del bebé o de su mamá puede ser un nacimiento respetado, si la información es clara y el acompañamiento es empático.



Además, el nacimiento respetado es ley nacional desde 2015 (Ley 25929). Un
establecimiento no puede “elegir” si respeta a las personas o no, o si respeta a la ley o no.
Existe una herramienta llamada “plan de nacimiento”, que es un documento redactado por la familia y los profesionales acompañantes, que se presenta a la institución, donde se deja clara la voluntad de la familia y se deja constancia de estar informados de los riesgos y beneficios, que se encuentra enmarcada dentro de la Ley 26529 de Derechos del Pacientes bajo la figura “Directivas anticipadas”.


El nacimiento respetado es diferente para cada familia. No hay una receta mágica ni una que sirva para todos. Lo importante es tener en cuenta los deseos, las posibilidades, la cultura y la voluntad de propiciar un encuentro amable y amoroso.


Para mayor información de quien también es autora de “Hoy No es Siempre. Guía pediátrica para una crianza respetuosa”:

https://sabrinapediatra.com/


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