Comer sardinas puede prevenir la diabetes tipo 2

Nutrientes como la taurina, el omega 3, el calcio y la vitamina D presentes en las sardinas protegen de la enfermedad.

Los beneficios cardiosaludables de consumir sardinas y pescado azul en general son de sobra conocidos. Sus altos niveles de grasas insaturadas (las buenas) ayudan a regular el colesterol y a prevenir enfermedades del corazón. Sin embargo, no se acaban aquí las bondades de este humilde alimento y es que un reciente estudio publicado en la revista Clinical Nutrition muestra cómo el consumo regular de sardinas, dos latas a la semana, tiene un efecto preventivo ante la diabetes tipo 2 gracias a su alto contenido en taurina, omega 3, calcio y vitamina D.

“Es un gran descubrimiento científico. Es fácil recomendar su consumo desde la consulta médica y asumible por parte de la población”, explica la principal responsable del estudio, Diana D. Rizzolo, profesora e investigadora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS).

En el estudio participaron 152 pacientes de tres centros de atención primaria con 65 años o más que presentaban prediabetes (nivel de glucemia en ayunas entre 100-124 mg/dl). Todos ellos entraron en un programa de nutrición enfocado a reducir el riesgo de sufrir diabetes tipo 2. De los 152 participantes, un grupo añadió de forma semanal a su dieta dos latas de sardinas en aceite de oliva. Se recomendó tomar el pescado entero, es decir, sin retirar el esqueleto, ya que esa parte es muy rica en calcio y vitamina D. El otro grupo no tomó sardinas.