Enzo Rómulo Mariani, ¿Dueño de la nada?

Enzo Rómulo Mariani, denunciado múltiples veces por organizaciones ambientalistas, que lleva más de una década usurpando más de ochocientas hectáreas de tierra en zona de islas, legadas a la Municipalidad de Rosario en el año 1948. Además de ocupar estas tierras con fines de explotación ganadera, lleva adelante prácticas que impactan de lleno en las características ecológicas del lugar: construir terraplenes y diques que cortan los cursos del agua del río, detienen la sedimentación que fertiliza la tierra y eliminan los cursos de agua que funcionan como “cortafuegos” en el caso del avance de las llamas.

Escrache a Enzo Mariani
Escrache por parte ambientalistas

La Justicia Civil de Victoria rechazó en primera instancia la pretensión de un empresario ganadero que le disputa a la Municipalidad de Rosario los derechos de propiedad sobre 800 hectáreas de tierras en la isla ubicada frente a la ciudad que son parte del llamado legado Deliot, una superficie de 2.204 hectáreas de rica biodiversidad, que un filántropo rosarino había legado en los años 40 a la ciudad, de las cuales el hacendado demanda una tercera parte como propias.

La resolución lleva la firma del juez de primea instancia de Victoria Luis Francisco Márquez Chada, quien rechazó la pretensión de adquisición de dominio por usucapión, es decir por el paso del tiempo del empresario Enzo Mariani. Este lleva 18 años ocupando esas tierras, un inmueble de 807 hectáreas de superficie en la isla El Charigüé, en la jurisdicción entrerriana.

El empresario aduce que se instaló allí en 2003 luego de ir comprando mediante boletos un total de 802 hectáreas y tomar la posesión. Instaló entonces en esa zona una casa importante, una piscina y su negocio de ganadería bovina. Años después, a raíz de esta radicación, la Municipalidad de Rosario empezó una acción reivindicativa contra Mariani, a quien señala como usurpador, para ser reconocida como dueña exclusiva de esas tierras ubicadas en el extremo norte del Paranacito y el riacho las Lechiguanas, frente al parque Scalabrini Ortiz.

Las islas habían sido propiedad de Carlos Deliot, un contador rosarino que murió en 1944, y que dejó la mayor parte de su patrimonio a la ciudad. Hace 22 años el entonces intendente Hermes Binner anunció la escrituración en favor del municipio y tras ello la pretensión de establecer en una fracción de esa superficie una reserva ecológica, con el nombre de Reserva Los Tres Cerros.

Mariani, que es propietario en Rosario de la guardería náutica Henry Morgan, inició trámites para lograr los títulos definitivos de las tierras que compró mediante boletos a personas establecidas en ellas. Para el momento en que surgió la acción judicial, la ex intendenta Mónica Fein contrató un estudio jurídico de Paraná para postular en la Justicia civil de Victoria los derechos del municipio sobre las tierras que el ganadero, rosarino de 69 años, reclama como propias. La Intendencia consideró entonces y ahora una avivada lisa y llana de parte de Mariani la compra de esas tierras a pobladores que tampoco eran dueños. Pero por dos veces la Municipalidad perdió el pleito para demostrar su dominio sobre esas tierras.

El trámite siguió adelante hasta que el juez Márquez Chada rechazó, en fallo fechado hoy, la pretensión de Mariani, imponiendo costas del pleito a su cargo por ser el demandante.

El juez dice en su resolución que “es posible” afirmar que Mariani postuló la necesidad de acceder a la posesión de sus antecesores “que supuestamente se remontaba a 1968” para lograr “el plazo de prescripción adquisitiva larga puesto que habría iniciado la posesión en 2003”. Pero señala que dicha unión de posesiones “en base a la prueba colectada no fue acreditada” por cuanto “no se probó la posesión de sus antecesores ni la vinculación jurídica invocada”.

Empresario quiere quedarse con tierras rosarinas en la isla – Diario El  Ciudadano y la Región

Lo que señala el juez es que por cuestiones del tiempo del trámite solo han transcurrido cinco años de posesión de Mariani lo que hace inviable su pretensión. Por lo que la decisión del magistrado es no hacer lugar. Esto implica un fallo favorable a las aspiraciones del municipio en un trámite que marcha a una segura apelación de parte del empresario rosarino.