Vendía ropa de marcas de lujo trucha en Puerto Madero a jugadores y famosos

Figuras de River, Boca y cantantes como Ulises Bueno posaban en sus redes sociales. La Policía de la Ciudad secuestró más 2.200 prendas con logos falsificados de marcas premium en un operativo bajo las ordenes de la fiscal Celsa Ramírez.

Más de 2.200 prendas entre ropas y zapatillas importadas fueron secuestradas en un allanamiento a un showroom del barrio porteño de Puerto Madero, que promocionaba sus artículos con participación de futbolistas y famosos por Instagram, en el marco de una causa por falsificación de marcas.

El showroom, denominado “ImportadoBaires”, era promocionado por las redes sociales en las que aparecían futbolistas profesionales y algunos artistas y famosos de la farándula local.

El operativo, en el que fue demorada la encargada del comercio, estuvo a cargo de la División Defraudaciones y Estafas del Departamento Delitos Económicos de la Policía de la Ciudad junto a la Dirección General de Coordinación Operativa del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño.

Celsa Ramírez, titular de la Fiscalía en lo Penal Contravencional y de Faltas (PCyF) número 35, ordenó el allanamiento en el tercer piso de un edificio ubicado en la avenida Alicia Moreau de Justo al 700 por infracción al artículo 289 del Código Penal, que sanciona la falsificación de marcas.

La denuncia

El caso se inició por la denuncia de los apoderados de empresas internacionales de primera línea, que informaron que en ese lugar se comercializaban indumentaria y accesorios que exhiben las marcas de titularidad de sus representados a pesar de no haber sido fabricadas por ellos.

Las tareas de ciberpatrullaje de la División Defraudaciones y Estafas permitieron identificar a través de las redes sociales la oficina donde se vendían esas prendas y determinar que el usuario las promocionaba por Instagram con participación de conocidos futbolistas y famosos.

El local fue clausurado por la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y la encargada del comercio fue demorada por la Policía de la Ciudad por no poseer habilitación para funcionar y por falta de elementos de seguridad, además de quedar imputado por infracción al artículo 289 del Código Penal.