“Newell’s está en una chatura inaceptable”, dijo Ariel Moresco

“Newell’s está en crisis de conducción y en una chatura inaceptable”. La frase pertenece a Ariel Moresco, candidato a presidente por el Movimiento 1974 para las elecciones de Newell’s del próximo 25 de abril. Exintegrante de comisión directiva durante el primer gobierno de Guillermo Lorente, dice que el club tiene que reconstruir el fútbol profesional, fortaleciendo el trabajo de inferiores para nutrir a la primera. Propone una Secretaría General del Fútbol, el trabajo colegiado en cada una de las áreas del club y la explotación de la marca Newell’s.

Te postulaste en 2016, ¿por qué lo hacés otra vez?

La decisión estuvo desde siempre. Lo hago desde la razón, y a partir de mi vehemencia, hiperactividad, responsabilidad y también autocrítica permanente. Nunca dejé de tener participación política. Estuve en todas las asambleas de manera activa. Intervine en un montón de cuestiones del club. Pasé de ser un acérrimo opositor a participar, y no estar desde afuera solo criticando. Quizás no hayan trascendido, pero tuve gran cantidad de discusiones con la comisión directiva.

¿No contemplaste la chance de integrar la lista del oficialismo?

Yo colaboraba con el club. A Cristian (D’Amico) le dije desde el primer día que yo soy candidato, tengo mi lista y mi gente. Mi intención es que en el club haya participación. Debemos trabajar con cuerpos colegiados, que en cada lugar hayan dos o tres personas trabajando. El fútbol es un negocio financiero, pero tenés que administrar pasión y no es algo menor. Hay que ser muy responsable cuando querés ocupar un cargo de esta índole. A la vez es un honor.

En la asamblea de enero convocaste a socios para que acompañen a la comisión directiva, ¿pensaste que allí había que darle un respaldo?    

No mandé un solo mensaje para que alguien vaya a la asamblea. Hay grupos, peñas y sectores que sí lo hicieron y que están próximos a mí. Yo trabajo para el club, no para ningún nombre. El club necesitaba aprobar el balance y tener el presupuesto. El único que presentó el cronograma electoral fue el oficialismo y yo participé en el armado. En cuanto a la compra de los terrenos (linderos a Bella Vista), sé cómo se financió por algunos vínculos personales, pero esto se tiene que saber con mayor claridad. La próxima comisión directiva tiene que publicitar cada uno de los actos de gobierno.

 ¿Cuál es la prioridad de la futura comisión directiva?

El equipo de primera no tiene futuro. Lo digo con respeto por los ídolos. No corren los grandes, tampoco los chicos. La pandemia les pasó factura a los más grandes. Hace un año el equipo era otra cosa. Si bien no pienso que siempre deba ser así, hay que poner un técnico que tenga que ver con Newell’s, que conozca la casa, el estilo de juego, la mística. Hay muchos ex futbolistas y técnicos que pueden colaborar. Hoy pienso que el técnico debería ser Fernando Gamboa, aunque hablé con él y le dije que lo veía integrando la Secretaría General de Fútbol que pienso armar. Esta es una estructura que contará con colaboradores idóneos, como Ricardo Trusendi, que estuvo con Marcelo Bielsa y es el actual director del CEF (Centro de Educación Física). Esta secretaría participará en las inferiores, atenta a que salgan jugadores que lleguen a primera, se consoliden y rindan. Y que después sea la que decida cuando deben ser vendidos.

Esta secretaría dejaría de lado la figura del mánager.

Basta de un mánager que hace y deshace de manera inconsulta. La confrontación de ideas no se puede menospreciar. Por eso hablo de cuerpos colegiados. Debemos trabajar con una secretaría para formar un equipo competitivo que se nutra de las inferiores.

¿Cómo observás el trabajo en inferiores?

Desde el 15 de diciembre de 2008, cuando asumimos (con Guillermo Lorente de presidente), al día de hoy creo que debutaron 76 jugadores en primera. De todos, tuvieron una aceptación interesante Ezequiel Ponce, Lisandro Martínez, Aníbal Moreno, Ezequiel Unsain y algún otro que se me escapa. Nadie más. Y ninguno llegó al nivel de los 15 mejores que sacó Griffa.

¿Cuáles son las razones?

Cambios de rumbo permanente. Lo de Martín Mackey fue un error tremendo. Si el 26 de abril soy elegido presidente, haré un análisis hasta fin de año. Sí ya tengo definido que sumaré el profe Trusendi y que armaré la secretaría de fútbol, que mirará lo que hay arriba pero conociendo muy bien lo que tenemos abajo. Aparte tiene que haber una línea de juego definida en todas las inferiores. Hay que consolidar el método Griffa y producir futbolistas de jerarquía para nutrir a la primera

¿Entendés lo que sucedió en los últimos años con la venta de futbolistas, como Lisandro Martínez y Ezequiel Unsain, y que otros hayan sido prestados sin cargo?

En la situación en la que se encuentra Newell’s, muchas veces tuvo que malvender porque se venían vencimientos y no tenía dinero. Esto es producto de una mala gestión, de no generar recursos financieros. También hay una improvisación e imprevisión. Las ventas fueron bastante malas. Moreno valía 10 millones de dólares y se lo vendió por menos. Nosotros producimos jugadores y vendemos jugadores, no hacemos beneficencia prestando sin cargo. En el club tenés jugadores de primera línea, pero también hay de segunda y tercera categoría, y hay mercados en los se pueden colocar. La secretaría de fútbol tendrá la responsabilidad de que se vendan bien, al precio que realmente vale el futbolista.

¿Qué otro recurso es posible explotar?

El márketing, el merchandising, la camiseta, el escudo, la birome. La marca Newell’s es la más conocida de los clubes de América después de Boca. Y se puede vender en todo el mundo. Hay que saber qué vender y cómo vender. No hay empresa en la Argentina que tenga la capacidad de hacerlo. Este gran negocio se reparte entre cinco o seis empresas en el mundo. Hay que recurrir a alguna de ellas. Sé que hay interés por Newell’s. Es una forma de levantar económica y financieramente a la institución. Y hoy no está explotado. Messi, Maradona, Martino, Pochettino, Bielsa son reconocidos en el mundo y hay que aprovecharlo.

El club también tiene una vida social.

Mirá, al club le ofrecí una alianza deportiva y un contrato de colaboración institucional con Sportivo América. Era un convenio a costo cero que implicaba la participación en el TNA (segunda división de básquet). Newell’s no ponía un peso y lo escindíamos de toda clase de responsabilidad. El convenio la daba al socio de Newell’s la posibilidad de utilizar las instalaciones de Sportivo América. No era para menospreciar, pero el club me dio vueltas y vueltas y no se hizo.

¿Quiénes te acompañan?

A los de fútbol ya te nombré algunos. Todavía tengo que hablar con otros. En cuanto a la gestión, están Damián Villalba, gerente financiero de una de las obras sociales más importante del país; Pablo Allegri, jefe de la división jurídica de la Afip; y el abogado Fabio Procajlo.

¿Hay chance de fusionarse con alguna agrupación opositora?

Hablo con muchos integrantes de otras listas. Espero que en las elecciones no sean más de tres. No hay que sorprenderse si terminan siendo dos. El Movimiento 1974 va seguro. Por capacidad, proyectos y prestigio individual, no hay ninguna agrupación al nivel de la nuestra. El club está en crisis de conducción y en una chatura inaceptable si se considera la riqueza potencial que tiene Newell’s.

¿Es contraproducente que haya varias listas?

Sí, porque tenés atomizados los recursos humanos. ¿Cuántas son en realidad las personas con capacidad y dedicación full time? No podemos permitirnos el error de que haya seis listas otra vez.