Un submarino nuclear de EE.UU. opera en el Atlántico Sur con apoyo de los ingleses

El gobernador de Tierra del Fuego denunció públicamente este hecho y sostiene que estas operaciones las hacen junto con apoyo de la aviación militar británica. El ministro de Defensa dijo que “está en aguas internacionales”, pero que igual “pidieron información a Cancillería”.

Luego de que el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, denunciara en las últimas horas “la presencia de un submarino nuclear en aguas soberanas de la Argentina”, con la cooperación de aviones británicos, el gobierno nacional expresó “su grave preocupación” a través de un comunicado de prensa de la Cancillería.

A través de su cuenta de Twitter, el mandatario fueguino señaló que la información brindada por el comandante de la fuerza de submarinos en el atlántico de los Estados Unidos “revela una violación flagrante a la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur aprobada por resolución 41/11 de la Asamblea General de la ONU”.

Al mismo tiempo, Melella advirtió que el mismo comandante dio a conocer que existió “cooperación de parte de aviones británicos con base en Islas Malvinas”, las cuales habrían sido mencionadas como “territorio independiente británico”. Dicho esto, el gobernador se encargó de subrayar que se trataría de una “acción contraria” a las resoluciones de la ONU así como también, a la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos.

Por este tema, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto emitió un comunicado el el que expresaron su “grave preocupación” por la información surgida de la cuenta oficial de Twitter del Commander Submarine Force Atlantic (Comsublant) en el que se señala que “recientemente habrían operado con apoyo británico en el Atlántico Sur, ‘demostrando el alcance global de ambas naciones’“.

Asimismo, el comunicado recuerda que “la presencia de naves susceptibles de portar y emplear armamentos nucleares en el Atlántico Sur contradice la Resolución 41/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas” que, entre otros puntos, exhorta a los Estados, en especial a los militarmente importantes, a que “respeten escrupulosamente la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación, en particular mediante la reducción y eventual eliminación de su presencia militar en dicha región, la no introducción de armas nucleares o de otras armas de destrucción masiva”.

En otro párrafo, el comunicado señala que el uso de las fuerzas “instaladas ilegalmente para objetivos geoestratégicos globales son una demostración acabada de que los argumentos utilizados por el Reino Unido nada tienen que ver con la relación bilateral con la Argentina“. 

Y remata: “Argentina lamenta que cuando estamos cumpliendo 50 años del Tratado de No Proliferación Nuclear, las relaciones internacionales se busquen seguir construyendo sobre la base de la extensión de las capacidades militares”.

De acuerdo a lo que indicó Melella en las redes sociales, si el submarino nuclear  ingresó en espacios soberanos argentinos, “sería un hecho sin precedentes en nuestra historia” al tiempo que advirtió que se trataría de un “acto de extrema gravedad para todos los Estados de la región”.

“Manifestamos nuestra más extrema preocupación por este accionar inaceptable no solo para nuestra Provincia y nuestro país, sino para todos los ciudadanos del mundo que luchan contra el colonialismo y por vivir en un mundo sin armas nucleares”, remató el mandatario fueguino.

EL COMUNICADO COMPLETO

PREOCUPACIÓN ARGENTINA POR SUBMARINO DE EEUU QUE OPERA EN EL ATLÁNTICO SUR CON APOYO BRITÁNICO

El Gobierno argentino expresa su grave preocupación por una información surgida de la cuenta oficial de Twitter del Commander Submarine Force Atlantic (COMSUBLANT) por la cual se señala que recientemente habrían operado con apoyo británico en el Atlántico Sur, “demostrando el alcance global de ambas naciones”. 

Corresponde recordar que la presencia de naves susceptibles de portar y emplear armamentos nucleares en el Atlántico Sur contradice la Resolución 41/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (Zona de Paz y Cooperación en el Atlántico Sur), que entre otras disposiciones, exhorta a los Estados de todas las demás regiones, en especial a los Estados militarmente importantes, a que respeten escrupulosamente la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación, en particular mediante la reducción y eventual eliminación de su presencia militar en dicha región, la no introducción de armas nucleares o de otras armas de destrucción masiva. 

No es la primera vez que la Argentina ha marcado, por otra parte la presencia de una base militar británica en las Islas Malvinas, que es asimismo contraria a distintas resoluciones de las Naciones Unidas como la 31/49, que pide a los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte que aceleren las negociaciones relativas a la disputa sobre soberanía e insta a las partes a que se abstengan de adoptar decisiones unilaterales que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas están atravesando por el proceso negociación. 

La utilización de esas fuerzas instaladas ilegalmente para objetivos geoestratégicos globales son una demostración acabada de que los argumentos utilizados por el Reino Unido nada tienen que ver con la relación bilateral con la Argentina. 

Nuestro país insta a todos los Estados signatarios del Tratado sobre la proscripción de las armas nucleares en América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco) y sus Protocolos Adicionales a respetar sus disposiciones y abstenerse de realizar todas aquellas actividades que pongan en peligro el estatuto de desnuclearización militar de la región. Argentina lamenta que cuando estamos cumpliendo 50 años del Tratado de No Proliferación Nuclear, las relaciones internacionales se busquen seguir construyendo sobre la base de la extensión de las capacidades militares.