¿Qué ocurre con la lancha de pasajeros que todas las temporadas se dirige desde el muelle de La Fluvial hacia el Banco de San Andrés?

En plena vigencia de la temporada de verano, hace algún tiempo se habilitaron las guarderías náuticas y de ese modo las islas ubicadas en frente de la ciudad de Rosario volvieron a recibir afluencia de personas.

Luego se habilitaron los taxis náuticos que salen desde el extremo Norte de la ciudad y los paradores a los que se dirigen reactivaron su economía. Tema aparte son las noticias que muestran la falta de controles y protocolos de seguridad e higiene exigidos por la pandemia.

Entonces, ¿qué ocurre con la lancha de pasajeros que todas las temporadas se dirige desde el muelle de La Fluvial hacia el Banco de San Andrés? En lo que va de la temporada nunca pudo funcionar, la causa es incierta.

Los paradores de este sector, que están acostumbrados a recibir entre 30 mil y 40 mil personas por temporada en lancha de pasajeros aseguran que hoy en día están a un 10% de la capacidad que hay realmente en el Banco de San Andrés.

La gente que suele dirigirse a estas latitudes en no puede llegar de ninguna manera porque no está saliendo el servicio por un problema de clausura, la Municipalidad de la ciudad no tiene el muelle de La Fluvial habilitado.

Pablo Gesrik, propietario de uno de los paradores de la zona indicó a Inforosario: “No tenemos la posibilidad de descongestionar la zona Norte que está bastante saturada de gente porque tenemos un lugar increíble pero que esta vacío porque no es lo masivo”.

El Ente Administrador Puerto Rosario (ENAPRO) es el encargado actualmente de manejar este tipo de cruces. Consultados por la causa de esta inhabilitación argumentan que es una clausura por un problema de movimiento de suelo debido al dragado.

“En lo económico se ven afectados todos los paradores que están en el Banco de San  Andrés, tenemos buena afluencia de lanchas particulares pero falta la afluencia de gente que no dispone de embarcación”, comentó Pablo Gesrik y estimó que en un fin de semana, manteniendo las distancias protocolares, se trata de alrededor de cuatro o cinco mil las personas que en estos momentos no pueden recibir por la falta del servicio.

Consultado por si alguna autoridad les aventuró algún plazo de respuesta o resolución dijo: “Es incertidumbre, no manejamos el tema, no tenemos injerencia”.

Cabe destacar que son muchos los trabajadores de los paradores que en estos momentos se encuentran sin trabajar, que no disponen de otro empleo que no sea el gastronómico, de guardavidas, o cualquier otro específico del lugar.