La guerra del Cerdo Parte III: “El veganismo contraataca”

Por Fabián Quintá

El presidente de la Unión Vegana Argentina, Manuel Martí, apuntó contra el ministro Matías Kulfas y advirtió que ellos son el 12% de los argentinos. No obstante, las críticas a este proyecto superan al sector vegano. Las disputas por una inversión que superaría los US$3.500 millones.

El conflicto generado por la creación de una veintena de granjas y frigoríficos para criar y procesar cerdos para ser exportados a China, con una inversión de US$ 3.500 millones, tuvo hoy un nuevo capítulo. Esta vez fue el presidente de la Unión Vegana Argentina, Manuel Martín, quien la apuntó al Ministro de Desarrollo Productivo, a quien acusó de haber tenido “declaraciones descalificantes para con nosotros”.

“Kulfas dijo que representamos menos del 1% pero es una mentira total, porque la última medición indica que el 12% de la población argentina es vegana y vegetariana”, dijo Martín en declaraciones a Delta 90.3. Para el representante del veganismo “hizo ruido el rechazo popular contra el acuerdo, hay un repudio de varios sectores contra el negocio de unos pocos y que perjudica a toda la población” y apuntó a que “no se brinda información concreta por parte del Estado” del impacto que tendrá esta iniciativa, crítica que es compartida por algunos economistas y productores.

Esta “guerra”, que comenzó de manera larvada a comienzos de año, retomó fuerza esta semana luego de que trascendiera una foto del presidente Alberto Fernández, recibiendo a Martín y a la actriz y modelo Liz Solari, ferviente defensora de la causa del veganismo, y opositora a la creación de criaderos y frigoríficos de cerdos para exportar a China.

La foto difundida el lunes en la que se ve al mandatario apoyado sobre a una urna en la que se lee “No al acuerdo porcino con China”, generó revuelo entre las empresas que están trabajando para llegar a ese acuerdo, y en medio diplomáticos, a tal nivel que hizo que el propio Kulfas debiera salir, 24 horas después, a decir que “el proyecto de desarrollo de granjas sigue en pie”.

En ese sentido, Kulfas explicó que “el Presidente tuvo la deferencia de recibir a este sector, que representa menos del 1% de la población de todo el país. Fue un gesto de diálogo, de apertura como los que tiene el presidente, con lo cual no quiere decir que esté de acuerdo”.

Martín apuntó a que ellos no son el 1% sino el 12%, y explicó que el presidente Fernández “nos recibió muy amablemente para que le entreguemos las firmas” que había juntado en contra de ese proyecto. “La polémica entra en un parámetro de la ridiculez porque todos supusieron que el presidente está en contra del acuerdo con China. Solo se sacó una foto por la entrega de las firmas”, reconoció el titular de la Unión Vegana Argentina.

Lo cierto es que, ridículo o no, la posibilidad de que se instalen varias granjas y frigoríficos porcinos en el país ha desatado una ola de controversias que supera el tema del veganismo.

“Todo esto es un borrador, porque todavía no hay un plan definido. Son orientaciones generales que hay que tomar con mucha cautela porque si algo tiene Argentina es un status sanitario muy reconocido, muy cuidado, el cual podemos ‘tirar por la borda’ si hacemos explotar la producción”, advirtió Juan Garzón, Economista jefe del IERAL-Fundación Mediterránea, en declaraciones a Data Clave.


Garzón apuntó a la debacle sanitaria que se produjo en el 2018 en China cuando sufrió un fuerte brote de Peste Porcina Africana (PPA) y debió sacrificar unos 200 millones de cerdos. Esto generó que el gobierno de Pekín buscara nuevos proveedores en distintas partes del mundo, para evitar que otro colapso sanitario ponga en juego el normal aprovisionamiento.

“Dos, tres, cinco granjas….puede ser, ¿pero 20 granjas? Eso puede generar cualquier clase de problema, ambiental, de infraestructura, de competencia interna…”, advirtió Garzón quien se declara un hombre “en favor de las inversiones”. Para tener una dimensión del impacto, en la actualidad, existen unos diez frigoríficos en el país que se dedican a la faena de porcinos.

DC