Morla versus Stinfale: otra guerra que emerge en el Clan Maradona tras la muerte del ídolo

POR MAURO FEDERICO

La inesperada muerte de Diego Armando Maradona deja muchas incógnitas abiertas sobre el entorno cercano del ex jugador durante el último tramo de su vida. El descontento de los hijos volvió a quedar en evidencia el pasado 3 de noviembre cuando el “10” fue operado de un hematoma subdural y la familia dispuso un férreo control en el ingreso al sanatorio y el acceso a la historia clínica del astro.

En ese momento, afloró la fuerte interna entre el empresario y abogado Víctor Stinfale y su ex socio Matías Morla. Una fuente del entorno de Maradona señaló en exclusiva a Data Clave que el día de la cirugía Stinfale desplazó a Morla en la toma de decisiones y asumió el control de la situación. “Al igual que la familia de Maradona, Víctor cree que Matías enloqueció y que se terminó convirtiendo en parte del círculo nocivo de Diego”, sostuvo el informante.

Por expresa indicación de Claudia Villafañe, Morla no fue incluido en el listado de personas habilitadas para acceder al VIP dispuesto en proximidades del féretro, mientras que Stinfale fue el encargado de coordinar con el gobierno las decisiones respecto al desarrollo del masivo funeral de acuerdo al testimonio brindado a este portal.

Stinfale también fue quien desplazó al nuevo médico personal de Maradona, Leopoldo Luque, con la aprobación de Gianinna“Al fin alguien que piensa como yo, este tipo es un impresentable”, fueron algunas de las expresiones de la hija menor del ídolo que fueron avaladas por su madre, en relación al profesional. Luque había minimizado la gravedad de la intervención con la que se descomprimió la cavidad craneana por el hematoma subdural practicada a Diego aduciendo que se trataba de “una cirugía menor”.

Además. Luque fue quien avaló -con el apoyo de Morla- que Maradona abandonara el sanatorio para trasladarse al country de Tigre donde finalmente falleció dos semanas después. “Es inadmisible que no haya sido derivado a una institución donde se lo pudiese supervisar con mayor atención, fundamentalmente por el tema de su patología de base, que es la adicción”, comentó a Data Clave una fuente ligada al dispositivo de atención médica del técnico de Gimnasia.

¿Quién lo operó a Diego?

Las circunstancias que rodearon la última operación practicada a Maradona fueron caóticas. Media hora antes de la intervención quirúrgica, Stinfale se reunió a solas con Luque en una oficina de la Clínica Olivos. En representación de la familia, le comunicó que él no sería el encargado de realizar la cirugía. “Vos no lo vas a tocar a Diego. No estás calificado para hacerlo. Entrás al quirófano, pero no lo vas a operar vos” le dijo el abogado en un tono poco amigable.

Luque intentó resistirse alegando que esa decisión podía “arruinarle la carrera”, a lo que Stinfale le propuso que participara del acto quirúrgico como veedor y posteriormente se sumara a la conferencia de prensa junto con uno de sus colegas. Por eso, la operación fue efectuada por el neurocirujano Pablo Rubino, que fue asistido por otro profesional, mientras que Luque solo permaneció en el quirófano como espectador. 

Autoridades de la institución médica donde fue operado Maradona cuestionaron el manejo del caso por el equipo de médicos particulares. Tildaron de “impresentables” a Luque y a la psiquiatra que lo atendía, quienes curiosamente no estuvieron este miércoles cuando se produjo la muerte de su paciente“La familia solicitó en esa oportunidad el manejo del caso y darle a Diego una contención terapéutica institucional más acorde a sus adicciones, pero el entorno de Maradona no aceptó llevarlo al centro de rehabilitación”, confió otra fuente.

Uno de los profesionales del equipo multidisciplinario que estuvo a cargo de la atención de Maradona durante su internación explicó a este portal que -en su momento- le sugirieron al ídolo que debía escuchar un poco a las hijas, porque el resto del “entorno” es “una mezcla de mafia narco con tramposos de casino clandestino”.


¿Currículum o prontuario?

Junto a su colegas Ariel Sainz y Santiago Erice, Luque dirige la clínica Columna Baires, especializada también en patologías cerebrales y tratamiento del dolor. Así llegó a la vida de Maradona en 2016 cuando fueron consultados por los problemas que tenía el ex futbolista para conciliar el sueño. Tiempo más tarde, el hoy cuestionado profesional se convirtió en el médico personal del “10” y en una de las personas que más influencia tenía sobre él.

El neurocirujano tiene antecedentes penales. Estuvo preso acusado de homicidio, tras una pelea callejera donde murió un hombre en 2010. En una primera instancia los testigos declararon que Luque había pateado la cabeza de una de las víctimas fatales de un enfrentamiento. Luego de permanecer cuatro meses detenido, la causa fue caratulada como “homicidio en riña” y fue liberado. Durante el proceso judicial, los testigos cambiaron sus declaraciones y finalmente resultó absuelto.