El senador perottista Roberto Mirabella a favor del aborto

El seguimiento voto a voto, que ya se evidenció en la discusión parlamentaria del 2018 por el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, comienza a tener un recorrido final en el Senado. De los cuatro legisladores que aún mantenían un silencio público sobre su postura frente al proyecto del Ejecutivo, dos se expresaron a favor este miércoles.

Estamos hablando de las bancas que se abstuvieron en la votación del proyecto en 2018, uno es el senador Roberto Mirabella que ocupa el lugar del actual gobernador de Santa Fe, Omar Perotti. El legislador había adelantado que no “iba abstenerse” en la votación tal como hiciera el ahora gobernador pero no confirmaba si su voto iría a los afirmativos o a los negativos.

En una entrevista con Aire de Santa Fe, el senador confirmó que se terminará inclinando por un voto positivo al proyecto de legalización del aborto. “Tengo una posición tomada, es una cuestión de salud pública. Estoy a favor”, dijo.

La otra de las abstenciones en aquella jornada de agosto de 2018 fue de la neuquina Lucila Crexell. La senadora del Movimiento Popular Neuquino, actual aliada de Juntos por el Cambio, dio señales a favor del proyecto en declaraciones radiales en su provincia. “Tengo una posición tomada respecto a la despenalización, estoy a favor hasta la semana 12. Hay una tendencia a la especulación, pero creo que esta vez hay una mayor inclinación a la aprobación del aborto en el Senado”, señaló.

Para invertir las proyecciones a favor del rechazo del proyecto, el sector “verde” tenía que conseguir el apoyo de los indecisos. Con estas dos confirmaciones, solo restan definiciones públicas de dos senadores, uno de ellos del oficialismo. Estamos hablando de los entrerrianos Edgardo Kueider (FDT) y Stella Maris Olalla (UCR). Ambos mantienen en vilo la definición.

La paridad es tal que aún con todos los senadores definidos en su postura cualquier cambio de último momento podría torcer la votación. Algunos especulan incluso con la chance latente de un empate como en la discusión de la 125 y un posible desempate de la presidencia del Senado. El proyecto promete mantener la tensión hasta el último segundo, al igual que en el último antecedente de 2018.