5 consejos para combatir la ansiedad por comer

La comida es un escape para la angustia, la tristeza y la ansiedad. El picoteo entre comidas es una de las causas del incremento de peso y la obesidad.

La forma en que nos alimentamos es determinante y está vinculada al estado emocional. Existe el hambre fisiológico, que es una sensación real y se calma apenas consumimos algún alimento.

Por otra parte, el hambre emocional aparece de repente y no se va a pesar de que comamos algo, generalmente poco sano para la salud.

Este último tipo de hambre se debe abordar de forma multidisciplinar, con ayuda de terapia psicológica y también mediante algunas estrategias de la vida diaria presentadas a continuación. 

Establecer un horario

La disciplina y el orden para las comidas, incide de forma directa en el control de la ansiedad por los alimentos. El orden en las comidas influye directamente sobre la ansiedad por comer y aumenta la saciedad. 

Mantener la mente ocupada

El día a día debe estar con muchas actividades en lugar de tener la mente enfocada en la hora de la comida. Ese tipo de pensamiento lleva viajar a la heladera a cada momento. Es muy importante organizarse en las actividades cotidianas.

Manejo del estrés

No dormir lo suficiente y un estado de estrés permanente hacen que la alimentación no sea adecuada. Cuando estamos estresados, el cuerpo pide alimentos muy calóricos, rápidos de preparar y accesibles. En otras palabras, ultraprocesados.

Buen descanso

Un mal descanso hará que el entorno hormonal no sea el adecuado. La falta de sueño se correlaciona con una peor composición corporal y ganancia de grasa, lo cual va a afectar directamente a los centros que regulan la saciedad y el apetito.

Un plan de alimentación

Lo fundamental es tener un plan de alimentación adecuado a las propias necesidades, hábitos y estilo de vida.

Aunque estemos llevando a cabo un plan de pérdida de grasa, donde existirá un déficit calórico mayor que en otro tipo de enfoque alimenticio, es posible mantener el hambre en orden.