¿BATIGARCA O VIVEZA CRIOLLA?

Por Luis Chervo


Pagar impuestos significa que cada persona debe tributar, en forma personal, familiar o de empresa al Estado, para costear las necesidades colectivas, contribuyendo así con una parte de sus ingresos solidariamente para lograr entre todos un estado de bienestar.


Ahora, si le hacemos trampa al Estado, le estamos haciendo trampa,  a nuestra familia, a nuestros vecinos, a nuestra comunidad.
El compromiso social debe ser permanente ya que ninguno de nosotros nació de un repollo, y tampoco sabemos cuándo vamos a necesitar del otro, o el otro va a necesitar de uno. Esto lleva a una armonía de respeto, prudencia, y de saber compartir, claro está que el que más bienes tiene más pagará y el que menos, tendrá una contribución más acotada.


Recuerdo que una vez le preguntaron a Batistuta, que le sorprendió cuando llegó a Florencia, y contó la siguiente anécdota;….”es una cosa que no me explique nunca lo que es la forma de los vecinos de mi casa en Florencia, de que los domingo luego del partido o los lunes por la mañana, en silencio, me dejaban canastas de frutas, verduras y flores en la puerta de mí hogar”…..


Esa debe ser una costumbre de compartir con alguien que viene de lejos a jugar por la camiseta de la ciudad de uno, y pienso que es una sana costumbre de los Italianos.


Ahora cuando sos propietarios de 126 mil hectáreas en la Provincia de Santa Fe, y pagas el mismo impuesto inmobiliario que el que tiene cien hectáreas, es bastante desorientador.


Esto lo hizo saber el ex director de la Federación Agraria Pedro Peretti, poniendo como ejemplo de lo que se quiere hacer con la reforma en el campo. Y agregó que de las 120.000 hectáreas que cultiva soja el ex goleador de la selección Argentina, las divide en 400 partidas para pagar menos impuestos.


Pedro Peretti, dijo a medios de la Capital, que Batistuta, es un latifundista, que con sus 126.000 mil hectáreas (dos veces la ciudad de Reconquista), solo paga impuestos como si tuviese 400 hectáreas.


Esto sumado a que hace cinco años Batistuta había sido denunciado por la AFIP por esconder parte de su patrimonio en cuentas en el extranjero y no haberlas declarado, en esa oportunidad el Estado le reclamó más de 2 millones de pesos de pago por impuestos a las ganancias.


Cuando la prensa lo interroga dice….”todo lo maneja mi papá, que el que sabe”….


Interesante es conversar con vecinos del padre, los cuales no siempre tienen alto concepto del mismo. Recordamos que hace unos años el presidente de la Sociedad Rural de Reconquista (Santa Fe),  Juan Capózzolo, dijo “vemos varios incendios en la zona. Acá vieron gente en una moto prendiendo fuego”, indirectamente los comentarios apuntaban a la familia del ex jugador.


A eso se le sumó una denuncia formal de Facundo Varela, quien sufrió parte de los incendios, en su campo de 700 hectáreas, que es lindero al de los Batistura, en Cañada Ombú y sospechan de intencionalidad. Otro caso fue de un hombre de campo, llamado Leo Sarquís, quien filmó el siniestro, quien los publicó en un tuit con la siguiente frase:…”incendio intencional en un campo vecino del gran Bati, me guardo los calificativos ya…”


Buenos vecinos o malos vecinos, la verdad quedará para la anécdota, pero lo importante es que no se cubran estás maniobras, en donde ese Club de los 12.000 Super Ricos,  a los cuales pertenece hoy, aquel Pibe que de vez en cuando, lo encontraba, solo, en el Bar de San Martín y Pellegrini,

sopapapeando una media luna en el café con leche, cuando volvía de entrenar, muerto de hambre, y antes de ir a la pensión de Newell´s.
Hablo del Clud de los 12.000 Super ricos, pues la discusión de fondo que les preocupa a los que se sienten discriminados en una jaula, es si va a salir o no ese Impuesto a los Super Ricos, que son 12.000 en Argentina, los que tienen más de 200 millones de pesos, y que deberán pagar un 2%, por única vez, lo cual significaría una recaudación extra de unos 4.000 millones de dólares, con el objeto de repartirlos en compra de equipos médicos, subsidios a pequeñas y medianas empresas, educación, atención social a los barrios populares y programas de desarrollo de gas natural.


Tal vez algo de lo que deba pagar Batistuta, sirva para que llene el plato de sopa, para que algún Pibe de nuestros Barrios Populares, alguna vez, sueñe en ponerse la 9 de la Selección Argentina y no termine su vida con una bolsita de tóxicos entre sus dedos, tirado en alguna zanga, las mismas que seguramente el Bati, fue a buscar la pelota cuando algún pata dura, la tiraba lejos, en los picados del Barrio de su Reconquista natal.