La Municipalidad dispuso, a su vez, un operativo especial de tránsito y control con 105 efectivos policiales desplegados antes, durante y después del show, hasta cerca de la medianoche para acompañar el regreso a casa.


11 y 6 fue de las más coreadas por la multitud: había gente de todas las edades; muchísimos, con la camiseta de Rosario Central, club del que es hincha Fito.
“Quiero que la pasen hermoso y disfruten muchísimo”, fue el mensaje de Fito, que contó que festejó sus 63 años, cumplidos el viernes 13, haciendo la prueba de sonido para el show. Vino La buena estrella y, enseguida, Y dale alegría a mi corazón, que enseguida pasó a ser coreada a capela por el público, a los griytos, como debe ser en una celebración.
Páez empezó a cantar Circo beat con un megáfono, para después continuar con la histórica El amor después del amor, con el Monumento a la bandera teñido de rojo por las luces. Y ante miles de linternas de los celulares, Fito entonó Brillante sobre el mic, en una noche que los rosarinos jamás olvidarán. Y que este rosarino ilustre seguramente tampoco.
Pero quedaban más sorpresas. Fito -y las 300.00 almas- se unieron para Mariposa Teknicolor, otro de sus hits a plena voz.

Y el gran final fue con una emotiva versión de Dar es dar, en una noche en que artista y público se dieron mutuamente una hermosa prueba de amor.