La jornada comenzó cerca de las 23:30, con capacidad limitada y entradas anticipadas que rondaron los 12.500 pesos, según la venta oficial del evento.
La propuesta tuvo como eje una noche rock/metal con especial dedicado a AC/DC, sumando también clásicos del grunge, heavy metal, nu metal y punk, géneros que dominaron la pista durante toda la madrugada.
El evento marcó la llegada de la Pogo Fest por primera vez a Rosario, eligiendo como sede uno de los bares históricos del circuito rockero local. La convocatoria reunió a fanáticos del género que coparon el espacio con el ritual clásico del rock: volumen alto, cerveza fría y pogo frente a la cabina.
La noche funcionó además como una previa rockera para el regreso de AC/DC a la región, motivo por el cual gran parte de la musicalización estuvo atravesada por la discografía de la banda australiana, junto a otros himnos del hard rock y el metal internacional.
Con un clima festivo y una pista encendida durante horas, la Pogo Fest dejó en claro que el circuito rockero rosarino sigue vivo y que espacios como Floyd continúan siendo puntos de encuentro para quienes todavía creen en el ritual del pogo
Por: Nacho Dosba