La inmobiliaria allanada ya tuvo mención en la crónica policial de la ciudad el año pasado, cuando en mayo fue acusada su dueña, Melisa Montes, de participar en maniobras de lavado de activos años atrás, en los que también estuvo involucrado Mario Segovia, aquel delincuente que fue detenido en los primeros años de 2000 y se lo conociera como el Rey de la Efedrina.